Aumenta tu Energía

¿Por qué mi energía siempre está baja?

Parece simple; si tenemos poca energía, tal vez estemos usando más energía de la que nuestro cuerpo puede crear. En el mundo científico, las investigaciones apuntan a dos posibles causas principales de una energía baja: que se esté utilizando una gran cantidad de energía ante una respuesta inflamatoria o que el cuerpo no se encuentra en condiciones de producir energía de manera eficiente con los alimentos que se consumen.

Hay una conexión entre estas causas potenciales de la baja energía. A menudo, un alto nivel de respuesta inflamatoria modifica nuestro metabolismo a un modo menos eficiente de producir energía. Los altos niveles de una respuesta inflamatoria también pueden correlacionarse o estar asociados a enfermedades crónicas. Por lo tanto, si de alguna manera estamos enfermos, es posible que consumamos mucha más energía de lo normal.

Un enorme “ladrón de energía” es nuestra hormona del estrés, el cortisol. Cuando está alto, el cortisol estimula al hígado para que descomponga los azúcares almacenados denominados glucógeno, y los redirige a nuestro cerebro o a los músculos, que descomponen el azúcar para obtener energía. De esta manera podemos responder a lo que sea que nos esté causando estrés. Por ejemplo, nuestro cerebro necesita más energía si planeamos trabajar hasta las 2 a. m. para poder cumplir con un plazo.

El cortisol elevado también puede conducir a una elevada respuesta inflamatoria. Un alto nivel de cortisol suele traer consigo la liberación de citoquinas proinflamatorias. Estas moléculas pueden aumentar la intensidad de una respuesta inflamatoria, indicándole a nuestro sistema inmunológico que despliegue o genere células inmunes, lo que a su vez consume más energía.

Del mismo modo, si no respetamos nuestros ritmos circadianos, las señales naturales de nuestro cuerpo para dormirnos como a las 11 p. m., y despertarnos como a las 7 a. m., o si nos damos vueltas por la noche, nuestros niveles de cortisol pueden aumentar y alimentar el ciclo de baja energía descrito anteriormente.

¿Cómo produce energía el cuerpo?

El principal portador de energía en el cuerpo, el trifosfato de adenosina (ATP), es un compuesto orgánico que existe en cada célula de nuestro cuerpo. La mitocondria, un organelo considerado la fuente de energía de la célula, trabaja para crear energía que proviene de los alimentos. Con el envejecimiento natural o incluso su propia producción de energía, las mitocondrias pueden producir moléculas dañinas llamadas especies reactivas de oxígeno (ROS). Estas moléculas pueden dañar nuestras mitocondrias y disminuir la producción de energía. Mucha de la ciencia actual se centra en mantener nuestras mitocondrias sanas ya que son ellas las que dirigen el proceso.

La dieta puede jugar un papel importante en la calidad de la energía que obtenemos de nuestros alimentos y puede apoyar u obstaculizar una respuesta inflamatoria saludable. Se considera que una dieta que consista principalmente en carbohidratos será pobre en nutrientes, ya que quienes siguen una dieta de este tipo suelen carecer de las vitaminas y nutrientes clave que se encuentran en los macronutrientes como las proteínas y las grasas. Una dieta alta en carbohidratos también puede favorecer una alta respuesta inflamatoria, lo que en última instancia conduce a un consumo energético mayor.

‌‌‌‌Suplementos para apoyar los niveles de energía saludable

Nuestro “nuevo horario normal” de trabajo desde casa puede hacer que tomemos más café de lo que esperábamos, pero el apoyo a la producción de energía natural del cuerpo es la mejor manera de recuperar la vitalidad.

Muchos suplementos pueden ayudar a apoyar el incremento de energía, como   el CoQ10,  las vitaminas del grupo Bla vitamina Dla melatonina,  el magnesio

Referencias:

Melissa Anzelone (13 de Noviembre 2020) Los 10 mejores suplementos para aumentar la energía. IHerb. Recuperado de (https://www.iherb.com/blog/top-energy-supplements/1088)

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